martes, 3 de marzo de 2015

SHESA, MENTIRAS Y POZOS DE FRACKING



A finales de los años 80 irrumpió en la cartelera internacional la película “Sexo , mentiras y cintas de vídeo”. El film sorprendió a los críticos por la originalidad de su guión y por lo arriesgado de sus planteamientos.

El hilo conductor de la historia se basaba en la relación afectiva de cuatro personajes. Mas concretamente el argumento se apoyaba en la vida de un matrimonio, aparentemente feliz, que en realidad recurría a las mentiras para relacionarse entre ellos y el resto de los personajes. Al final del film  el reconocimiento de la falsedad de la vida de los implicados culminaba en una catarsis que daba pie al comienzo de una nueva existencia libre de ataduras y engaños.
Pero regresemos de nuevo a nuestro entorno.
Unos años antes, también en la década de los 80, el Gobierno Vasco creaba la empresa Hidrocarburos de Euskadi S.A. (SHESA). Esta compañía iniciaba su andadura con el objetivo de promover la exploración, explotación y almacenamiento de hidrocarburos en la Cuenca Vasco-Cantábrica a través de acuerdos con otras compañías.
La idea surgía de la necesidad de intentar controlar y explotar los hidrocarburos que se pudieran encontrar en nuestro territorio. El descubrimiento del yacimiento de gas Gaviota, junto a las costas vizcaínas, fue un toque de atención que hizo ver al ejecutivo vasco los beneficios de contar con una empresa pública que se hiciera con los permisos de explotación que normalmente recaían en empresas privadas. El posible horizonte de una Euskadi rica en recursos fósiles era una recompensa demasiado atractiva como para dejarla en manos ajenas.

Tras su creación Shesa comenzó a estudiar el subsuelo vasco y entre otras actividades participó en la exploración de un pozo en el municipio Vizcaino de Aulesti.

Pero las investigaciones llevadas a cabo desde los años 50 aconsejaban centrar las investigaciones en la provincia de Alava ya que era allí donde en su día aparecieron mas evidencias de existencia de hidrocarburos, sobre todo gas. En concreto las exploraciones realizadas en el entorno del pueblo de Castillo dieron cuenta de la existencia de un yacimiento de gas que en su día llegó a ser explotado, pero que tuvo que ser abandonado por su escasa rentabilidad.
Los datos recogidos desde entonces aconsejaron la realización de un nuevo sondeo (denominado Armentia-1) para confirmar la extensión del “Yacimiento Castillo” y de paso utilizar técnicas exploratorias que hasta entonces eran desconocidas en la provincia.


Extensión del yacimiento de gas Castillo al sur de Gasteiz


El emplazamiento elegido fue una zona degradada, ocupada por una antigua gravera, pero que estaba siendo recuperada forestalmente por el Ayuntamiento Gasteiztarra, junto a la N-1 y a menos de 1 Km del pueblo de Subijana de Alava.

La zona elegida era atractiva por varias razones:

1-Se encontraba en una zona llana y degradada, lo que disminuía al mínimo la obra civil.

2-Tenía buen acceso. Estaba junto a la N-1 y cerca de Vitoria. 

3-Y sobre todo se situaba a pocos metros de un gasoducto lo que abarataría la infraestructura en caso de ser un sondeo productivo.

Tras decidir la ubicación se comenzó con la planificación del pozo, se realizó el proyecto necesario y  se empezaron a pedir los permisos pertinentes.
Algunos de los permisos necesarios correspondían a la administración estatal, otros a la autonómica y otros a la administración local (Ayuntamiento). Entre estos últimos se encontraba la “Licencia de obras” que tenía que ser concedida por el Consistorio de Vitoria-Gasteiz. Y aunque en principio este trámite pudiera parecer uno mas, es aquí donde Shesa se encontró un impedimento que no esperaba.

Lo que en un  principio parecía un mero trámite se podía convertir en una barrera que echaría por tierra todo el proyecto.

Tras la solicitud presentada en Enero de 1997 los técnicos del consistorio hicieron sus deberes,  leyeron el proyecto, consultaron las leyes y llegaron a la conclusión (4 de Julio de 1997) de que, según la normativa vigente, la empresa solicitante (SESHA) debía pedir una Licencia de apertura” tal y como lo indicaba el “Reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosasporque concluyeron que la actividad requerida entraba de lleno en las competencias de dicho reglamento ya que se consideraban como peligrosas.
Ante esta adversidad, como es lógico, la empresa recurrió la decisión del consistorio y el 6 de Agosto de 1997 Shesa alegaba que no era necesaria la licencia de apertura por no construir edificios en la parcela que querían usar para el sondeo. De esta manera intentaban demostrar que el reglamento de actividades molestas solo sería necesario en el caso de existir alguna construcción.
Pero en un principio no coló. El 9 de septiembre de 1997 el Ayto. reitera la necesidad de licencia de apertura al considerar que la actividad de extracción de gas exige dicha licencia tal y como lo recogía expresamente en su "Nomenclator de actividades" el reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas. De hecho el reglamento mencionado, en su artículo Nº 2, no diferencia entre actividades cubiertas o al aire libre.



La estrategia de Hidrocarburos de Euskadi se diluía. 
Ante este nuevo revés el 27 de Octubre de 1997 Shesa reconoce ante el consistorio que la "producción comercial de gas" si que necesita Licencia de Apertura pero que ellos solo pretendían investigar si había gas, no comercializarlo, reconociendo que una extracción comercial si que necesitaría dicha licencia, pero no la exploración. Incluso se atrevieron a afirmar que con la exploración que querían llevar a cabo ellos ni manipularían ni almacenarían ningún producto que pudiera originar graves riesgos de explosiones o combustión.  
Por fin el Ayto. Gasteiztarra, quizás presionado por otros estamentos y tras dar por buenas las justificaciones de la empresa, decide el 21  de Noviembre de 1997 concederles la licencia de obras que habían solicitado.



Pero ¿Era cierto lo que Shesa había alegado?


En primer lugar hay que decir que el Reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosasen ningún momento distingue entre exploración y explotación o entre investigación o comercialización, no lo valoran, solo distingue la calificación de las actividades entre molestas, insalubres, nocivas o peligrosas. Lo cual es lógico ya que la peligrosidad, insalubridad o molestia de una actividad puede ser la misma o peor cuando se investiga y cuando se comercializa, de hecho la exploración de un yacimiento de gas es prácticamente idéntica a la explotación del yacimiento. Lo único que cambia es que en la explotación se comercializa y transporta el gas extraído y en la exploración no ¿O quizás sí? (Como ya veremos mas adelante, en el caso de Armentia-1 también se dio este caso sin solicitar la licencia que con anterioridad habían reconocido como necesaria).

Además de eso, paralelamente a las negociaciones que Shesa mantenía con el Ayto. para la obtención de la "licencia de obra", la empresa también hacia lo propio con el resto de administraciones implicadas en las licencias pertinentes.


Para cuando Shesa alegaba al Ayto. que ni almacenaría ni manipularía productos explosivos o combustibles (27/09/1997), anteriormente ya había acordado con el Ministerio de Industria un permiso para almacenar explosivos (30/01/1997) en el que se le indicaba la obligatoriedad de obtener el resto de permisos necesarios del resto de administraciones, entre ellos el que le solicitaría el Ayuntamiento.



Aparte de eso el  9/9/1997 Shesa envía un fax al “Jefe de la Sección de Minas de Alava” confirmando que van a “empezar con las cargas enerjet (cargas explosivas para agrietar la roca).



 Además, un año antes ya mostraban en el proyecto de obra civil del sondeo la ubicación de un almacén de gasóleo al aire libre (Diciembre de 1996). Algo  que expresamente evitó comunicar al consistorio cuando le describía los elementos identificados en campo a la hora de pedir la "Licencia de Obras" (27 de Octubre de 1997).



Es decir, lo que Shesa negaba al Ayto. se lo reconocía o pedía al resto de administraciones.
Si el Ayto. no hubiera aceptado la versión de  Shesa y hubiera comprobado que que era una actividad peligrosa ya que producían y almacenaban productos explosivos o inflamables, les tendría que haber obligado a cumplir el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas.
Si el Ayto. se hubiera ceñido a lo que realmente dice el reglamento, sin valorar las distintas interpretaciones que la empresa hizo, tendría que haber obligado a Hidrocarburos de Euskadi a cumplir la ley en vigor.


Pero es que además los antecedentes de otras exploraciones de hidrocarburos en la zona recomendaban ser mucho mas precavidos de lo que se fue.
A poco mas de 1km del sondeo Armentia-1 se había perforado otro pozo en el año 1963 (VITORIA OESTE-1) que causó una explosión debido a la gran presión a la que se encontraba el gas del subsuelo. Dicha explosión llegó a causar daños en los pueblos vecinos provocando la rotura de cristales y , como no, un gran susto.

Es decir los precedentes justificaban que se extremaran las medidas de seguridad.

¿Y que es lo que dice el “Reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas”?

Entre otras cosas dice:

Artículo 4. Emplazamiento. Distancias.
Estas actividades deberán supeditarse, en cuanto a su emplazamiento, a lo dispuesto sobre el particular en las Ordenanzas Municipales y en los planes de urbanización del respectivo Ayuntamiento, (...). En todo caso, las industrias fabriles que deban ser consideradas como peligrosas o insalubres, solo podrán emplazarse, como regla general, a una distancia de 2.000 metros a contar del núcleo mas próximo de población agrupada. (Esta ley estuvo vigente hasta 2007)

Pues bien, el antiguo sondeo Armentia-1 se encuentra a 1 km del pueblo de Subijana de Alava y a 1,8 km del pueblo de Zumelzu y por lo tanto deberían de haber cambiado la ubicación del pozo para cumplir la ley, algo que por supuesto  no les interesaba a los responsables de la empresa.
Además los artículos 30,34,36 y 38 hacen referencia al control de la actividad que pueden ejercer los ayuntamientos donde se realice. Incluso les otorga el privilegio de poder cesar la actividad si fuera contraria a las ordenanzas municipales o por incumplimiento, dándoles potestad para vigilarlas. ¿Es por eso por lo que querían evitar a toda costa la “Licencia de apertura”?¿No les interesaba el control del Ayto.?


Pero esta historia no acaba con la concesión de la licencia de obras


Tras la conformidad del Ayto. la exploración del pozo Armentia-1 siguió sin mas contratiempos. Se realizó una perforación vertical y dos perforaciones semi-horizontales aplicándose a las mismas cargas explosivas (energet) para romper la roca y comprobar si  eso era suficiente para hacer rentable la extracción de gas.
Los ensayos en un principio fueron prometedores lo cual dio motivo para iniciar una prueba de producción.

Las pruebas de producción, tal y como marca la ley, son mecanismos para verificar la capacidad productiva de un sondeo, pero está limitado el uso comercial del gas extraído durante las mismas y por eso lo producido se debe quemar en antorcha cuando se extrae.


Pero no fue así ( por lo menos no siempre) y sin comunicárselo al Ayto. comenzaron a introducir el gas extraído en el gasoducto que pasaba a escasos metros del pozo, utilizando para ello distintos procesos y aditivos que no estaban previstos al principio de la exploración (recordemos que Shesa reconoció al Ayto. que la “producción de gas SÍ que implicaba la petición de Licencia de Apertura por el Reglamento de actividades molestas”).
Es decir, amparándose en la investigación, al final el gas extraído fue comercializado y de hecho consumido y pagado por la población (años 2000/2004).


Armentia-1 año 2006 y su "Unidad de acondicionamiento de gas". (Arriba a la Izq.)


 
















Tras comprobar la escasa producción del pozo en el año 2004 deciden dar por concluido su estudio y lo abandonan.
El pozo Armentia-1 estuvo abandonado (sin permisos de exploración) durante 4 años 2004/2008 y durante esos 4 años Shesa no realizó labor alguna para restaurar la zona del sondeo, dejándolo tal y como lo había abandonado.

Estado actual del sondeo Armentia-1



Epílogo.

Pero quedaba mas (de hecho la historia  todavía no ha acabado). Tras abandonar el sondeo Armentia-1, Shesa comienza una serie de contactos con empresas americanas para recabar información sobre una nueva técnica de extracción que se está dando al otro lado del charco, el fracking.
La técnica utilizada para la perforación del sondeo Armentia-1 ya había sido muy similar a la de la fractura hidráulica ( perforación horizontal, cargas explosivas…) pero sin agua a presión. De hecho hubo un intento de fractura hidráulica que no fue posible debido a problemas técnicos (una tubería atascada dentro del pozo lo impedía).
Estos contactos culminan con la petición de un nuevo permiso de sondeo en el 2008 en la misma ubicación del pozo Armentia-1 pero usando la técnica del fracking. Su nuevo nombre: Enara 1 y 2.

A partir de entonces las medias verdades y las interpretaciones interesadas de SHESA y del Gobierno Vasco sobre el fracking nos han hecho recapacitar sobre la necesidad de sacar a la luz la verdad sobre una actividad que tiene pocos claros y muchos oscuros.

Estos son los antecedentes de una empresa que ahora dice que nos tenemos que fiar de ellos, que son los que controlan, que la técnica que quieren usar es segura, que la mala fama que tiene no es real.
¿Nos tenemos que fiar de ellos?¿Nos podemos fiar de una empresa que no duda en engañar a la administración para lograr sus propósitos?¿Nos podemos fiar de una empresa que incumple sus compromisos, que dice medias verdades y que manipula la realidad según le convenga?

Tal y como pudimos ver en su día en la película “Sexo, mentiras y cintas de vídeo” solo la verdad nos hará ver la realidad que nos rodea para cambiar su destino.

En eso estamos.



Documentación adjunta (Leyes, licencias, proyectos, presupuestos):

http://noticias.juridicas.com/base_datos/Derogadas/r1-d2414-1961.t1.html

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjFhNDczZGFmMzJjZTI5MWY

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjExY2UzZGJmNzYzZThkZDM

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjNlNzEwYTgyNWU2MWRlYjI

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjVlMTQ5ZTJjYmQ0OTRhMDM

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjQyOGQzNjAyYzBlMWFkNDI

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjIwZGZlNWI3OThmMDgyYzE

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjFlMzY2NzQ2YTJmNzhjNGM

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OmVhNjRlMDczZDIzZjZlZA

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjUzMmY4ZjZhMGRmMWE3NzU

https://sites.google.com/site/txitxa1969/home/presupuesto%20Armentia1.JPG?attredirects=0 

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjJkNzQ1OTY2OTM4Y2Y3MjI

https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnx0eGl0eGExOTY5fGd4OjFiYWM3NDdhYTI0NmFhZmU


viernes, 26 de diciembre de 2014

Fracking, parques y manipulación política



En 2014 hemos podido observar como el debate del fracking en Alava ha estado unido a la discusión sobre la necesidad o no de declarar parque natural a la zona de los montes de Vitoria.
Las dos cuestiones están unidas por la existencia, dentro de la zona a proteger, de un yacimiento de gas (yacimiento Castillo) que pretende ser explorado mediante fractura hidráulica por las empresas adjudicatarias de los permisos pertinentes [Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi S.A. (SHESA) 44%, Petrichor Euskadi 36% y Cambria Europe Inc. 20%], de hecho estas empresas tienen previsto perforar dos pozos dentro de la zona que en principio estaba delimitada por el parque propuesto.


Yacimiento de gas Castillo


La necesidad de proteger el entorno de los Montes de Vitoria es un debate que surge tras diversas actuaciones que a lo largo de las últimas décadas se han dado o se han intentado dar en la zona (Cárcel de Zaballa, red de alta tensión, TAV, molinos eólicos, urbanismo descontrolado, etc...) y todo esto surgió antes de que en Alava se empezara a oír hablar de fracking.
Estaba claro que el entorno de los montes de Vitoria era una zona muy golosa y codiciada que de alguna manera había que proteger.



Fue a partir de 2010, con el PSE gobernando Euskadi, cuando se empezaron a dar los primeros contactos entre instituciones y diversos grupos sociales partidarios de la protección. 
Pronto surgieron acuerdos y se dieron los primeros pasos.


¿Pronto?
Seguramente demasiado pronto.
La coincidencia entre instituciones, partidos políticos y diversos grupos sociales hizo que los primeros trámites se aceleraran y dejaran en segundo plano a uno de los principales actores en esta película: los propietarios de la zona delimitada por el parque, es decir, los Concejos y sus habitantes.
Grave error ya que el principal objetivo de cualquier tipo de protección ambiental debería de ser, en primer lugar, la aceptación por parte de sus habitantes.
Se pecó de paternalismo administrativo, (“nosotros protegemos tu entorno, por lo tanto deberías estar agradecido”) y se obvió que el parque y su normativa debería de haber salido de dentro del propio parque, de su entorno, de sus habitantes. No de fuera, de una administración alejada de su día a día.
A pesar de todo los primeros contactos con el entorno rural no parecían insalvables. ACOVI (Asociación de Concejos de Vitoria) se erigió en la principal voz de los pueblos afectados y no se declaró contraria al parque pero si que reclamó mas información y participación. En un principio estaban dispuestos al diálogo.
 


Y mientras esto sucedía llegó el fracking.
A finales de 2011 el exlehendakari Patxi López cometió la torpeza de declarar a los cuatro vientos el supuesto descubrimiento de un gran yacimiento de gas que nos daría la independencia energética para 60 años, bajaría el precio del gas y bla,bla,bla......
Había abierto la caja de Pandora. A partir de entonces supimos lo que era el fracking. Lo que en principio quiso vender como un logro de su política energética empezó a transformase en un desastre político. Gracias al anuncio de Patxi Lopez pudimos saber que existía el "yacimiento de gas Castillo" y que había un proyecto muy avanzado para perforar un pozo con la técnica del fracking a muy pocos kilómetros de la capital vasca, junto a los montes de Vitoria.
Y resultó que dicho yacimiento se encontraba dentro de la delimitación del futuro parque natural, lo que ofrecía una gran oportunidad para restringir su ejecución y hacer inviable su explotación.
 El debate del parque natural y el fracking se unían.




Situación del supuesto yacimiento de gas y la antigua delimitación del parque natural

Los movimientos sociales, liderados por Fracking ez Araba, se pusieron el mono de trabajo y grano a grano fueron construyendo en la sociedad alavesa y vasca un montaña de rechazo hacia la fractura hidráulica que fue creciendo a medida que avanzaban las fechas.
La coincidencia con las elecciones autonómicas provocó que varios partidos políticos tomaran conciencia del problema y asumieran como suyo lo que la sociedad estaba reclamando y mas aun tras observar como mas de 13000 ciudadanos se manifestaban en Vitoria contra una técnica tan agresiva. 
Incluso el PNV se vio obligado a mostrar su postura “contraria” acuciado por una sociedad que pedía implicación. Además de eso, a los jeltzales el "NO al fracking" le valía para ganar votos y a la vez le servía como arma arrojadiza contra su adversario político. 
.




Pero llegaron las elecciones autonómicas y cambió el partido en el poder.
El PSE abandonaba Ajurienea a favor del PNV.
Lo que en un principio debería de haber sido una buena noticia contra el fracking (se habían declarado “contrarios” a la fractura hidráulica) se tornó en decepción.
Poco a poco se fueron conociendo las responsabilidades que habían tenido los anteriores gobiernos del PNV en la llegada del fracking a Euskadi. Desde 2006 se venían manteniendo conversaciones secretas con empresas extranjeras para facilitarles la introducción de la fractura hidráulica.
El PSE solo había hecho el trabajo sucio al PNV. Cometieron el error de hacer público algo que los anteriores gobiernos llevaron en secreto.

Y en esas conversaciones secretas, entre otras cosas, apareció el tema del parque de los Montes de Vitoria. Las empresas perforadoras estaban preocupadas por las límitaciones que dicha declaración ambiental podría acarrear a sus proyectos y, como es normal en un partido caracterizado por la defensa a ultranza de los intereses empresariales, el PNV se encargó de calmarles diciendo que todo estaba bajo control.




¿Realmente todo estaba bajo control?
Bien. En primer lugar para tener controlada la “NO declaración” de parque natural (recordemos que para cuando el PNV vuelve a Ajuriaenea el proceso para la declaración de parque natural ya estaba avanzado) lo primero que se  debería hacer es justificar la negativa. La ciudadanía no entendería un NO al parque si viene de un gobierno que tiene la misión de proteger el entorno en que vivimos y menos aun sabiendo que en ese entorno hay proyectos de exploración de gas.
Y para eso ¿que mejor que un cómplice?
Un cómplice que se encargue de llevar la iniciativa del NO al parque, un cómplice al que se le pueda apoyar, que tenga razones para decir que no, que surja de dentro....... y que esté en contra del fracking.
¿Quien mejor que los concejos y su representante ACOVI?

La Asociación de Concejos de Vitoria (ACOVI), desde que se inició la pelea contra el fracking fue parte activa en la lucha y estuvo al pie del cañón allí donde se le pidiera. Encabezó la manifestación de Vitoria y divulgó entre los concejos la necesidad de impedirlo. Los habitantes de los pueblos vitorianos han sido una parte muy importante para visualizar la negativa de sus pobladores a que les perforen su entorno.

Entonces ¿cual es el problema?
El problema es el mismo que tiene cualquier asociación capaz de aglutinar a un importante número de personas. Las personas se traducen en votos y ¿quien necesita los votos? Los partidos políticos. Es decir, cualquier asociación (vecinal, deportiva, etc...) que reúna un número importante de gente es susceptible de ser parasitada por los partidos políticos. Si controlas esas asociaciones controlarás sus decisiones y podrás dirigirlas hacia tus intereses (si estás en el gobierno apoyarán tus decisiones y si estás en la oposición criticarán todo lo que se haga en el gobierno) y ACOVI no es ajena a ese problema.
La presidenta de ACOVI no esconde sus simpatías por el PNV y en su día fue propuesta por este partido político para ocupar un cargo en el consejo de administración de la empresa que gestiona los autobuses urbanos de Vitoria (TUVISA). Además de eso son constantes sus apariciones en un conocido periódico alavés cercano al PNV.

Esta ayuda le ha servido al PNV para darle la vuelta a la tortilla en la declaración de parque natural de los Montes de Vitoria. A partir de la entrada de los jeltzales en el Gobierno Vasco las declaraciones de ACOVI y las de los responsables de Medio Ambiente del ejecutivo han sido sospechosamente parecidas.

A principios de este año tuve la suerte (mas bien la desgracia) de acudir a una reunión convocada por ACOVI y el Gobierno Vasco donde nos comunicaron que, debido a las reticencias y recursos de los pueblos afectados, el Gobierno Vasco renunciaba a declarar parque a los Montes de Vitoria.
Así, sin mas, sin ninguna otra explicación.
¿No lo queréis?, pues lo acepto. ¿Decís que no?, pues vale, no pregunto mas, no argumento, os doy la razón porque sí.
Que envidia deben tener a los concejos vitorianos los que están en contra del TAV, de las carreteras, de las canteras, de las minas.
-¡Han dicho NO y les han hecho caso! ¡¡Aleluya!!



Y la que se montó fue de las gordas. 
De repente uno de los actores mas activos en la lucha contra el fracking pasaba de la noche a la mañana a parecer uno de sus defensores .
Pero lo mas duro fue escuchar a la presidenta de ACOVI decir que la declaración de parque natural no valía para frenar el fracking.
[Hay que aclarar que meses antes, por iniciativa de las juntas alavesas, se había modificado la Ley de Conservación de la Naturaleza para prohibir el fracking en las zonas protegidas (algo que posteriormente ha confirmado el tribunal constitucional y que nadie ha impugnado). Incluso el propio PNV la apreció en su día como una ley válida para defender dichos espacios.]
La representante de los concejos se alineaba de esta forma con la postura oficial del PNV (cada vez mas favorable al fracking) diciendo que ninguna ley autonómica lo podía prohibir y de paso ponía la responsabilidad de pararlo en el tejado del adversario político del PNV en Gasteiz y Araba, el PP.
Es decir, alababa al PNV donde mandaba y donde no mandaba criticaba a su oponente. ¿Nos suena?

A pesar de todo, los grupos sociales, instituciones y partidos políticos favorables al parque natural no se han dado por vencidos. Han tendido la mano a los concejos y están intentando empezar de cero, dialogar, aceptar sus peticiones.

¿Y cual es ahora la postura de ACOVI? Pues el NO rotundo. Los que en un principio decían que no se negaban a la declaración de parque natural pero que querían mas dialogo son los que ahora no quieren hablar. 
Vamos, que pasan. NO al diálogo, NO a la negociación.




Pero ¿son lógicas las justificaciones de ACOVI?
Veamos. 
Los razonamientos de la Asociación de Concejos para decir NO al parque natural son las siguientes:

1- Los concejos son los que han mantenido los montes tal y como están ahora.
2- El parque impide las actividades que siempre se han realizado. Agricultura, ganadería, etc...
3- El parque no nos deja hacer casas.
4- El parque no para el fracking

Bien, ante esto habría que contestar:

1-Es cierto que los concejos se encargan del mantenimiento/explotación de sus montes. Pero también es cierto que la mayoría de los concejos reciben subvenciones para dichos trabajos (caminos, limpiezas, etc...) o en muchos casos directamente son realizados por la administración.

2- Un parque nunca impide la actividad agrícola o ganadera, en todo caso la condiciona y hay que recordar que la normativa del parque (PORN) estaba sin desarrollar y que los parques están sectorizados, es decir no tienen la misma afección los bosques que las zonas agrícolas. 
Por el contrario, lo que sí que impide seguir con una explotación agrícola o ganadera es que te pasen una autopista por tu finca, que te la ocupen para perforar un pozo de gas, que te construyan el TAV, que te contaminen el agua, etc...

3- Repito lo del punto 2. La normativa del parque (PORN) estaba sin desarrollar, la limitación a la construcción no estaba especificada, no se refería a los núcleos urbanos. De hecho todo tipo de protección medioambiental  tiene restricciones urbanísticas (por ejemplo las ZEC), pero se refieren a las zonas de mayor interés natural, no a los núcleos urbanos. 
Al final es el ayuntamiento el encargado de redactar la normativa urbanística y no hace falta ningún parque para que el Ayto. decida lo que se construye o no.

4- El tribunal constitucional confirmó que se podrían adoptar las normas ambientales necesarias para preservar del fracking los espacios protegidos.


Bien, hasta aquí alguien podría pensar: bueno, a pesar de todo es lógico que se nieguen porque a todos nos molestaría que nos pongan limitaciones a nuestras actividades ¿no?
Vale, eso sería cierto si se pensara siempre igual, pero es que resulta que el Gobierno Vasco, acuciado por la criticas, anunció que sí que iba a proteger parte de los montes de Vitoria pero no con la figura de parque sino con la de Zona de Especial Conservación (ZEC). 
Gran noticia si no fuera porque en realidad estaba obligado a hacerlo por la normativa europea al estar incluida dicha zona en la red Natura 2000.
Pero el G.V. tiró la casa por la ventana y en vez de proteger las 2.000 hectáreas que le pedía Bruselas dijo que protegería 5.000... con un par... (a ver si así se callan los que nos critican).
Vale, pero es que resulta que el parque hubiera protegido 13.000 hectáreas.
Bueno, pero 5.000 hectáreas tampoco está nada mal.

Delimitación del ZEC propuesta por el Gobierno Vasco




Entonces ¿donde está el problema?
Bien. El problema está en que tanto en las 13.000 hectáreas del parque (las que se han rechazado) como en las 5.000 del ZEC (las actuales) existen núcleos urbanos y zonas agrícolas, es decir, en las dos existen las mismas razones para rechazarlo y además, tal y como confirmó en su día el Gobierno Vasco, "las normativas de las ZEC protegen mejor estos espacios naturales", y eso es porque son tan restrictivas en los usos agrícolas y ganaderos (Capt. 8 pag. 22) como podrían haber sido las normativas de un parque natural.
Pero es que resulta que en la normativa que regula el ZEC de los Montes de Vitoria el Gobierno Vasco ahora si que incluye una restricción a las actividades extractivas, entre ellas el fracking, basándose precisamente en la modificación de la Ley de Conservación de la Naturaleza. Es decir, los que antes decían que no valía para impedir el fracking en un parque natural, parece que si que les vale para impedirlo en el ZEC.

¿Alguien lo entiende? 
Sí, se puede entender si observamos que con la nueva delimitación (ZEC) propuesta por el Gobierno Vasco el yacimiento de gas que quieren explotar las empresas perforadoras se queda fuera de sus límites y totalmente desprotegido. Lo podrían explotar cuando lo requieran, no hay ninguna ley o limitación que se lo impida. Solo una pequeña parte del yacimiento estaría dentro del ZEC. 

Situación del yacimiento de gas y el ZEC

Alguno podría pensar: “Ah, bueno, pues por lo menos esa parte que está dentro del ZEC no la podrán explotar ¿no?”.. Pues tampoco, porque como ya sabréis el fracking perfora en horizontal y, al ser una zona pequeña, sin ningún problema podrían explotarlo haciendo un pozo fuera del parque y penetrando lo necesario hasta encontrarlo. 

Posible radio de perforación horizontal desde el exterior del ZEC
Al final se ha demostrado que la modificación de la Ley de Conservación de la Naturaleza si que es valida para frenar el fracking en los espacios protegidos. El propio Gobierno Vasco (el que decía que no valía para los parques) la reconoce y la utiliza, dejando claro que su postura inicial de rechazo era para salvar la explotación del yacimiento de gas.

¿Y que ha hecho ACOVI?
Pues darlo por bueno. Parece que ahora no le importa que los habitantes que están dentro del ZEC o los agricultores que lo cultivan vean condicionadas sus actividades agrícola-ganaderas o que no puedan construir pabellones con la misma libertad que los demás o que no puedan mantener los montes como lo han hecho siempre...

¿Cual es la diferencia? ¿Los afectados por el ZEC son menos importantes que los afectados por el parque?¿O simplemente la diferencia es que en este caso el que lo plantea es el PNV?




Conclusión.
El Gobierno Vasco está siguiendo un guión que tenía escrito desde el año 2006. Los pasos que da confirman cada día que tiene bien claros sus objetivos y que no duda en valerse de artimañas o mentiras y en utilizar a quien crea necesario para conseguirlo. La estrategia seguida con los concejos vitorianos es una mas de las que nos esperan de aquí en adelante.
Pero ese árbol no debería impedirnos ver el bosque. Los pueblos vitorianos están rotundamente en contra del fracking y seguirán luchando por impedirlo. Ellos han sido y seguirán siendo los primeros en ponerse delante para pararlo. 
Es muy posible que la estrategia que ha utilizado el Gobierno Vasco para deshacerse de un parque natural que limitaba sus proyectos, a la larga, se vuelva en su contra y los que ahora cree tener controlados, al final, serán los que le exijan pararlo.
Que no les quepa ninguna duda a los que mandan.